Gobernanza

Una Organización Autónoma Descentralizada (en inglés Decentralized Autonomous Organization o DAO) es un ente con un importante protagonismo en el desarrollo de la tecnología blockchain. Es una estructura que tiene definida su gobernanza en una cadena de bloques y que tiene mecanismos propios para financiar y estructurar sus operaciones de forma autónoma. A partir del fin de la preventa, la DAO tiene “vida propia”, está gobernada por una serie de accionistas que ostentan una parte de sus acciones y funciona mediante smart contracts que pueden ser modificados por acuerdo entre todas las partes. Estos tokens pueden ser vendidos o comprados por sus poseedores con simples transferencias a través de la blockchain correspondiente al proyecto.

Una DAO puede tener una red descentralizada de agentes autónomos que ejercen trabajos de forma automatizada para permitir que la organización funcione. Estos agentes autónomos son generalmente dApps desarrolladas especialmente para tal fin. Como organización descentralizada y sin administradores, las decisiones sobre qué financiar y otras se tomarían por consenso entre quienes participaran antes en el proceso de crowdfunding.

Es decir, una DAO está constituida por una o varias Dapps, que poseen alguna forma de constitución y gestionan los tokens propios de dicha DAO. Lo normal es que, cuando una DAO se quiera poner en marcha, se organice una subasta pública de parte de sus tokens. Esta subasta se denomina ICO (Inicial Coin Offering) y es un tipo de Smart Contract. En dicha ICO se ponen a la venta un porcentaje del total de tokens previstos para esa DAO. En general, en función de la recaudación que se obtenga se dividirá el número de tokens por el dinero recaudado, y en función de eso se establecerá el valor inicial del token fuera de la preventa. Los propietarios de esos tokens podrán posteriormente transferir la posesión de los mismos o usarlos en la propia aplicación.

Tiene sentido si se tiene en cuenta que obtienen capital de una serie de inversores mediante una actividad comercial, cuyo fin es generar ganancias o rendimientos mediante una política de inversión definida. En este caso, la inversión en proyectos de startups relacionados con la tecnología Blockchain.

Un buen ejemplo de una DAO puede ser: una máquina expendedora que no sólo nos cobra un importe y nos da un bocadillo a cambio, sino que también utiliza ese dinero para reabastecerse automáticamente de los productos. Esta máquina también ordena servicios de limpieza y paga el alquiler por sí misma. Además, a medida que invertimos dinero en esa máquina, tanto nosotros como otros usuarios tienen voz y voto en cuanto a qué bocadillos ordenará y con qué frecuencia deberá limpiarse. No tiene administradores, todos esos procesos fueron escritos en un código.

Si este ejemplo lo aplicamos a una empresa, el ahorro en tiempo y la eficiencia pueden ser monumentales, ya que un código no duerme y trabaja las 24 horas.

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